Economía de barrio, la otra economía

Por Leovigildo Chávez López

Una mirada al pasado nos delata y da cuenta de la raza guerrera del México prehispánico, pero no en lo bélico sino en lo económico, los aztecas eran amos y señores de la economía de mercado, conocedores de la oferta y la demanda, el trueque era su principal sistema cambiario  perfectamente sincronizado y bien establecido, Bernal Díaz del Castillo describe en sus memorias aquellos mercados coloridos y repletos de esplendor, cargados de cacao, de hierbas frescas, de animales de plumaje exótico y de cientos de mercancías que se intercambiaban diariamente cuando el sol asomaba en el horizonte de un nuevo día, era la comunidad ideal, el sueño envidiable que en la actualidad muchos países desearían tener; Una ciudad compacta, policéntrica y periurbanamente sustentable.

Fue el tianguis de Tlatelolco el que maravilló a los españoles no solo por lo que ahí se vendía sino por el volumen de gente que confluía, los libros de historia describen que más de 30,000 indígenas se aglutinaban y comercializaban todos los días en una plaza en donde los ofertantes eran supervisados por jueces que verificaban que las reglas fueran claras y el piso parejo para el intercambio, no acatar las reglas del juego significaba pagar un alto precio, incluso con la vida.

Estos fueron los primeros pasos de la economía capitalina que justamente nacieron en el centro de la ciudad, a un costado del Templo Mayor, más tarde la actividad comercial encontró eco en el seno de los nacientes Barrios que florecieron durante la época de la colonia y que hasta hoy sobreviven y conviven con la gran urbe metropolitana, algunos de ellos declarados actualmente Barrios mágicos.

El Barrio es una comunidad homologada en tradiciones y costumbres, es el centro de gravedad de las familias mexicanas, su desarrollo es fundamental para abatir el gran rezago macroeconómico, por lo tanto fortalecer e impulsar a la #EconomíadeBarrio es vital para generar no solo la riqueza que al país le hace falta sino también para abatir la enorme informalidad laboral que padece, y no es para menos, los indicadores económicos no son alentadores, el Producto Interno Bruto va en caída libre con mínimos históricos de crecimiento hasta del 2.3% y una informalidad laboral rampante que pone a México contra la pared, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estimó en 2013 que el 54% de los trabajadores eran informales, para 2016 la cifra permanece casi intacta, y es que entrar al sector formal significa librar serias batallas; Es enfrentarse a la sobre regulación, a la corrupción y a competir en desigualdad de circunstancias contra las  figuras que el propio Estado crea fuera de la vida institucional para capturar y expandir sus estructuras clientelares que finalmente terminan deteriorando la salud de la economía y la auto sustentabilidad de los negocios.

Bajo este escenario el reto de la #EconomíadeBarrio no es un tema menor, es darle la posibilidad a todos los Barrios o colonias marginadas de transformarse en verdaderas zonas económicas tejidas a través de redes de negocios que interactúen unos con otros, articulando verdaderos clusters de servicios, mandatados por un régimen de ley que privilegie el comercio y que formalice todas las fuentes de empleo generadas a través de esta estructura, asegurando con ello el desarrollo económico y el bienestar para las familias mexicanas, pero también a su vez fortaleciendo la figura del Estado en materia de recaudación tributaria al generar un mayor número de contribuyentes y ampliar la base gravable.

Una #EconomíadeBarrio perfectamente planificada impactaría tanto en el entorno local como en el nacional, primero porque elevaría los ingresos y la capacidad económica del jefe de familia, su mutación sería de manera instantánea mejorando su condición de vida, pasando de empleado a empleador, convirtiéndose en microempresario formal con posibilidades reales de ser sujeto de crédito y obtener préstamos de la banca al contar con su pequeño local comercial como garantía, generando además empleos formales y restituyendo el sentido social a su propio vecindario al otorgarles las prestaciones de ley a sus vecinos trabajadores que con el paso de los años se verían beneficiados con la tranquilidad de una pensión digna para su vejez, por consecuencia se fortalecería el sistema de pensiones y se elevarían las cifras de generación de empleo formal, así mismo el circulante se vería reflejado de manera inmediata en su propia comunidad beneficiando a la microeconomía local y apuntalando a la macroeconomía nacional.

La #EconomíadeBarrio también impactaría de manera profunda en la estructura familiar porque lograría reintegrar a la célula de la Familia al tener su propia actividad económica en casa cumpliendo con el concepto de moda; “Home Office” Los padres podrían atender su negocio y a su vez estar atentos en la educación de sus hijos, con ello se mejoraría el nivel educativo, disminuirían las adicciones y el consumo de drogas y de alcohol a temprana edad, por consecuencia los índices delictivos se abatirían y aumentaría el fenómeno de la prevención del delito. Por su parte los hijos aprenderían de la actividad comercial de la familia y se incorporarían al negocio o al de algún vecino de manera natural percibiendo un ingreso formal que contribuiría con el gasto familiar o bien para poder complementar el pago de sus propios estudios, se despertarían mentes emprendedoras con espíritu empresarial, chavos con emprendimiento empírico pero con bases y habilidades sólidas que perfeccionarían más adelante en las aulas. De los adultos mayores ni que decir; también se verían beneficiados porque tendrían la posibilidad de rentar un pequeño espacio de su vivienda al comerciante de al lado, con lo que obtendrían un ingreso extra sin salir de casa y más aún, sin tener que estirar la mano y doblegarse para recibir ayuda de un programa asistencialista-clientelar.

El sueño de Movilidad cero tocaría el umbral de la puerta, la #EconomíadeBarrio cumple el tan anhelado deseo de “Vivir y trabajar en tu propia Delegación” disminuyendo la migración urbana diaria de las 12 Delegaciones dormitorio a las 4 Delegaciones que concentran la mayoría de los puestos laborales (Miguel Hidalgo, Cuauhtémoc, Alvaro Obregón y Cuajimalpa) La ciudad en su conjunto saldría beneficiada, habría ahorros en el subsidio al transporte, en el consumo de luz, gas y gasolina, disminuirían los congestionamientos y los gases de efecto invernadero, se respiraría un aire menos contaminado y se privilegiaría la calidad de vida y la salud de los habitantes.

En materia de infraestructura urbana el cambio sería notorio, el Barrio mudaría su rostro de la pobreza a la riqueza, se convertiría en una zona habitacional-comercial con más centros escolares y deportivos, con mayor iluminación y menores índices delictivos, se recuperarían los espacios públicos y emergerían los parques de bolsillo y las pequeñas zonas recreativas, surgirían las condiciones ideales para lograr la convivencia vecinal que hoy se ha dejado de lado y no es para menos, actualmente muchos de estos Barrios están en el abandono y son íconos de pobreza y francas zonas de guerra por la operación de la delincuencia.

Fortalecer a la #EconomíadeBarrio es un tema fundamental para inyectarle crecimiento al país, sus beneficios saltan a la vista y son innumerables, y si de querer echar a andar el motor se trata pues no hace falta tanto esfuerzo ni presupuesto para lograrlo, únicamente se requiere de voluntad política para cambiar el uso de suelo de estas colonias y Barrios marginados, de habitacional a mixto para darle viabilidad al proyecto económico-social, brindarle certeza jurídica al dueño de la propiedad a través de la escrituración del predio, establecer un régimen de recaudación claro, sencillo, entendible y cumplible, y un marco jurídico con reglas claras de operación para determinar beneficiaros y fijar protocolos operación, acompañarlo con tan solo dos o tres programas de capacitación tanto en desarrollo de negocios como en materia fiscal y laboral en el que bien podría involucrarse a la academia, México nació en una #EconomíadeBarrio hagamos de esta… “La otra economía”

 

www.leovigildochavez.com

@leovigildochl

 Leovigildo Chávez López

Articulista Político, Líder Empresarial, Creador del Concepto de Economía de Barrio en México y ex Vicepresidente de Coparmex

 

 

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